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Río Adige.
Malcesine -Lago di Garda.
Arena de Verona.
EL TROTAMUNDOS DEL CASINO
Por Eliseo Gómez Bleda
E
n mi reciente visita a Verona he po-
dido comprobar de nuevo que es
una ciudad maravillosa y llena de
encanto. Pertenece a la región del Véneto y
es Patrimonio de la Humanidad.
Rodeada de colinas y atravesada por el
rio Adige, es la segunda ciudad tras Roma
en cantidad de restos de monumentos
romanos. Su arquitectura es romana, re-
nacentista y medieval y nos sorprenderá
cuando paseemos por sus calles, puentes
y plazas y contemplemos sus castillos, igle-
sias y murallas.
Pasando bajo la Porta Nuova, llegare-
mos a la Plaza Bra, llena de restaurantes y
bares con sus agradables terrazas, donde
están el Ayuntamiento y la famosa Are-
na de Verona, que es el segundo anfitea-
tro más importante de la era romana. Se
construyó en el siglo I y es el símbolo de
la ciudad: caben en él 25.000 personas y
es uno de los escenarios operísticos más
famosos del mundo.
Quizá la mayor fiesta de Verona es el día
de San Valentín, como corresponde a la
ciudad de los enamorados. La ciudad fue el
escenario que escogió Shakespeare para
darle vida a la gran historia de amor de Ro-
meo y Julieta, de Montescos y Capuletos.
Miles de enamorados escriben mensajes
de amor en las paredes de la casa de Ju-
lieta, un palacio gótico del siglo XIII, situa-
do en la vía Cappello nº 23, donde vivía la
protagonista de la historia; en el patio de la
casa hay una estatua de Julieta, la cual tie-
ne desgastado el seno derecho, ya que es
tradición tocarlo, pues la leyenda dice que
al hacerlo regresarás a Verona ó encontra-
rás el verdadero amor.
Salimos de la plaza Bra, por la famosa
calle Mazzini, una de las más antiguas ca-
lles peatonales de Europa, llena de tiendas
de primeras marcas, y llegamos a la ele-
gante plaza del Erbe (de las Hierbas). Es
una de las más bonitas de Italia, con sus
palacios, torres y estatuas, donde todas
las mañanas se celebra un mercado y por
la tarde está llena de gente tomando el
aperitivo con una copa de su más famosa
bebida, un Spritz Apèrol, que os recomien-
do no dejéis de probar. Es un coctel muy
refrescante compuesto por vino prosecco,
soda, Aperol , mucho hielo y una rodaja de
naranja.
Sin duda, callejear tranquilamente por su
centro histórico es una delicia. Me encan-
tan sus iglesias, particularmente la Basílica
de San Zenón, Santa Anastasia, el Duomo,
San Lorenzo y San Fermo. Ésta última me
sorprendió mucho. Se trata de dos iglesias
conectadas, que se solapan entre sí, la
iglesia inferior es una joya románica y la su-
perior gótica, fusionándose los dos estilos.
Los alrededores de Verona son igual de
bellos. A poca distancia está el Lago di Gar-
da, el más grande de Italia. Situado a los
pies de los Dolomitas y rodeado de mon-
tañas, podemos visitar pequeños pueblos y
paisajes espectaculares.
A poca distancia también podemos visi-
tar Venecia, Padua, Mantua y Trento.
Si viajamos en la época de Adviento,
descubriremos sus lindos mercadillos de
navidad, en los alrededores de las plazas
Bra y Erbe.
Su gastronomía es deliciosa. En mu-
chos de sus platos está presente el arroz,
como en sus famosos y variados risottos.
Yo probé el de funghi porcini y All´Amarone
y me encantaron, igual que los tortellini y la
polenta. También son muy buenos los pa-
nettones, pandoros, y sus vinos blancos de
Valpolicella.
Dos buenos restaurantes son “La Can-
tine del Arena” y “Antica Bottega del Vino”,
este último con más de 3.000 referencias
de vinos.
La mejor época para visitarla es primave-
ra y otoño. La opción ideal de viaje es desde
Alicante a Bérgamo, con Ryanair, y alquilar
un coche para llegar a Verona, que se en-
cuentra a unos 116 kilómetros y desde allí
visitar las ciudades que antes os comenté.
Mi recomendación de hoteles son el
Grand Hotel Verona y el Hotel Accademia.
Una maravillosa ciudad que estoy seguro
os seducirá a todos, espero que os guste
como a mí.
¡Buen viaje!
ROMÁNTICA, LLENA DE ARTE Y CULTURA, FUE ESCENARIO DE
LA GRAN HISTORIA DE AMOR DE ROMEOY JULIETA
LA CIUDAD DE LOS ENAMORADOS
VERONA
“A poca distancia también
podemos visitar Venecia,
Padua, Mantua y Trento.”
Plaza Erbe.