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OCIO
O
I
nesperado y fascinante es lo que
me pareció este recorrido por
los departamentos del Perigord
Noir, valle de Lot y Tarn, en las
regiones de Aquitania y Midi-
Pirineos.
Pueblos medievales misteriosos,
escondidos entre montañas con una
magnifica gastronomía. El Perigord es el
reino de la trufa y el
foie gras. Chateaux
rodeados de viñas que producen los
magníficos vinos de Burdeos, carre-
teras sinuosas entre bosques grandio-
sos, caudalosos ríos en los que podemos
embarcarnos y dar un paseo observan-
do sus numerosos castillos… Todo eso
y mucho más es lo que encontramos
en esta bellísima zona del suroeste de
Francia.
Iniciamos nuestro viaje en la ciudad
de Burdeos, llamada también la peque-
ña París. Es tan encantadora y tranqui-
la, que bien merece un par de días de
estancia, -ya comenté en un artículo
anterior lo interesante que es- y aca-
bamos el recorrido en la elegante Albi,
la ciudad de Toulouse-Lautrec.
Nuestra primera parada es el pueblo
vinícola de
Saint Emilión
, ciudad decla-
rada Patrimonio de la Humanidad, que
cuenta con fascinantes iglesias románi-
cas que vemos recorriendo sus empina-
das calles. Está rodeada de viñas y llena
de pequeñas tiendas de vinos que harán
las delicias de los amantes del mismo.
Su nombre se debe al monje Emilión,
que se estableció en una ermita ex-
cavada en la roca en el siglo VIII
y sus seguidores son los que co-
menzaron la producción de vino
en la zona.
A continuación visitamos
Bergerac
,
ciudad con su centro histórico rena-
centista a orillas del río Dordoña. Es un
laberinto de calles y placitas encanta-
doras, casas con sus puertas labradas
y ventanas de ojiva. No podemos dejar
de visitar la “Casa de los vinos de Berge-
rac”, una casona del siglo XVII construi-
da alrededor de un claustro de ladrillo y
madera, donde degustamos los vinos de
Bergerac y paseamos por sus viñas.
Vemos en la plaza de Pelissiere la
estatua de Cyrano, poeta y dramaturgo
que, por cierto, nunca vivió ni visitó esta
ciudad. Comemos al lado del mercado,
en el Bistro Dagobert. Aún recuerdo el
plato de magnifico
foie gras
.
Más tarde vamos a
Beynac et Ga-
zenac,
situado en uno de los acantilados
más bellos del valle del rio Dordoña. Su
castillo del siglo IX domina todo el pue-
blo y es una joya de la arquitectura me-
dieval. En la Guerra de los Cien Años fue
una de las fortalezas más importantes
de Francia.
Ruta por los pueblos
más bellos de Francia
De Saint Emilion a Cordes Sur Ciel
VIAJES
EL TROTAMUNDOS DEL CASINO
POR ELISEO GÓMEZ BLEDA
Cyrano de Bergerac.